Estás planificando un evento para un cliente y quieres que cada atracción sirva para algo. Que no solo entretenga a los invitados, sino que ayude a conseguir un objetivo concreto: construir marca, captar contactos o cohesionar al equipo. A continuación te mostramos cómo elegir atracciones según el objetivo y no según la moda.
Tres errores que más a menudo estropean la elección de atracciones
Antes de pasar a la planificación, conviene conocer las trampas. Una elección al azar supone el riesgo de quemar el presupuesto. Y también una oportunidad perdida de que la atracción ayude de verdad al cliente.
- Ningún objetivo claro. Una atracción elegida porque está de moda, sin responder a la pregunta «¿para qué?», es la forma más fácil de gastar dinero sin resultado.
- Olvidarse del público objetivo. Una atracción demasiado tecnológica para invitados conservadores o demasiado estática para un equipo con energía, sencillamente, no funcionará.
- No encajar con el carácter del evento. Un juego ruidoso y dinámico puede desbaratar el desarrollo de una gala formal. Una atracción demasiado elegante se perderá en un picnic de empresa informal.
1. Empieza por los objetivos de negocio del cliente
Es lo básico. Antes de abrir el catálogo, tienes que saber qué quiere conseguir el cliente. ¿Más ventas? ¿Mejores relaciones en el equipo? ¿La imagen de una empresa que va con los tiempos? Lo más habitual es que se trate de uno de estos objetivos:
- Branding e imagen. Más notoriedad de marca, lanzamiento de un nuevo producto.
- Captación de leads. Recoger contactos de potenciales clientes.
- Cohesión del equipo. Mejores relaciones y comunicación, una cultura organizativa más sólida.
- Formación. Transmitir conocimientos sobre productos o estrategia de una forma que implique.
- Networking. Crear las condiciones para establecer y profundizar contactos de negocio.
Una pregunta que conviene hacer al cliente
«Si este evento saliera al cien por cien, ¿qué significaría concretamente para ustedes?». La respuesta te mostrará cuál es la verdadera prioridad.
2. Elige las atracciones según la estrategia
Cuando conoces el objetivo, puedes elegir las herramientas, es decir, las atracciones. A continuación, algunos ejemplos de cómo nuestras soluciones responden a necesidades concretas.
Objetivo: branding y alcance en redes sociales
Buscas una atracción con la que los invitados quieran hacer fotos y vídeos por iniciativa propia y luego publicarlos en internet.
Ejemplo de nuestra oferta: Fotobox Vogue
Un marco tridimensional de portada de revista con titulares preparados para el evento. Los invitados posan como en una sesión de fotos, y las fotos, con el branding bien visible, llegan rápidamente a Instagram y promocionan la marca del cliente. Encontrarás más detalles en la página de Fotobox Vogue.
Objetivo: captación de leads y presentación de la oferta
Aquí funcionan las atracciones que, sin agobiar, permiten recoger datos de contacto a cambio de una experiencia interesante.
Ejemplo de nuestra oferta: pantalla táctil con un juego o un quiz
Para jugar o resolver un quiz sobre el producto, el asistente deja sus datos de contacto. Los invitados juegan con ganas y el cliente construye su base de datos para email marketing. Puedes leer más sobre esta solución en la página de pantallas informativas para eventos.
Objetivo: cohesión del equipo y team building
Elige atracciones que exijan colaboración, conversación y una competición sana. Así los vínculos se crean sobre la marcha.
Ejemplo de nuestra oferta: concursos por equipos, p. ej. ¿Qué dice la gente? (Family Feud)
Dividimos a los asistentes en equipos que responden juntos a las preguntas, a menudo sobre la empresa o el sector. Para ganar, el equipo tiene que ponerse de acuerdo. Mira cómo es ¿Qué dice la gente? (Family Feud) en un evento de empresa.
Objetivo: formación y transmisión de conocimientos
Convierte el escuchar una presentación en acción. La gamificación ayuda a conseguirlo.
Ejemplo de nuestra oferta: juegos personalizados para eventos
Creamos un juego cuya mecánica se basa en el conocimiento sobre un nuevo producto o la estrategia de la empresa. Los participantes aprenden mientras juegan y recuerdan mejor lo que han practicado. Encontrarás ejemplos en la página de juegos y aplicaciones personalizados.
3. Adapta la atracción a los invitados y al carácter del evento
Ni la mejor atracción funcionará si no encaja con las personas que la van a usar. Comprueba siempre:
- El perfil de los asistentes. Edad, intereses, sector. ¿La atracción les resultará comprensible e interesante?
- El estilo del evento. Gala formal, picnic informal, feria sectorial. La atracción tiene que encajar con el ambiente.
- La logística. El espacio disponible, la capacidad, es decir, a cuántas personas atiende en un tiempo determinado, y los requisitos técnicos.
4. Define cómo vas a medir el resultado
Conviene fijar los indicadores (KPI) ya en la fase de planificación. Muchas atracciones, también las nuestras, recogen datos durante el evento, por ejemplo el número de fotos o de partidas jugadas. Estas cifras complementan muy bien el informe para el cliente.
- Branding: número de veces que se comparte en redes sociales, alcance del hashtag.
- Captación de leads: número de contactos recogidos.
- Cohesión del equipo: resultados de la encuesta de satisfacción, opiniones de los asistentes.
- Formación: resultados del quiz de conocimientos al terminar el juego.
La atracción como herramienta de negocio
Elegir una atracción es una decisión estratégica, no decorativa. No nos limitamos a llevar el equipo. Asesoramos desde la fase de concepto, ayudamos a elegir soluciones según el objetivo y te apoyamos en la evaluación de resultados tras el evento. Escríbenos contándonos qué objetivo tiene tu cliente y te propondremos atracciones que trabajen para él.



