Imagina un paintball de empresa. Medio departamento de IT se esconde detrás del mismo árbol. La nueva responsable de marketing finge que se le ha atascado la marcadora. Todos vuelven magullados y aún más divididos en grupitos. Lo único que ha hecho piña es el guardabarros del coche del director general.
Así es el team building a la fuerza. Si trabajas en RR. HH., en una agencia de eventos o diriges un equipo de marketing, conoces este escenario. Quieres que la gente se conozca, rompa barreras y trabaje mejor junta. Y todo acaba en ojos en blanco, sonrisas forzadas y un presupuesto gastado en atracciones que no divierten a nadie.
El problema es que durante años hemos confundido el team building con la competición. Decíamos «divertíos» y diseñábamos tareas que dividían a la gente entre ganadores y perdedores. Un buen team building no consiste en ganarle a contabilidad. Consiste en ganar junto con contabilidad. Lo que cuenta es colaborar por un objetivo común y divertido.
A continuación, cinco tipos de atracciones de team building que apuestan por la colaboración. Con las que la gente se ríe junta, y no de vergüenza.
El team building no es una competición
El enfoque tradicional, es decir, el paintball o el karting, parte de que la adrenalina une. Funciona, pero solo con quienes disfrutan de la adrenalina y la competición física. Para el resto del equipo, por ejemplo las personas introvertidas o con menos forma física, es una fuente de estrés y de sensación de exclusión.
Un team building mejor da a la gente sensación de seguridad. Elige tareas en las que cada uno puede aportar algo. El resultado depende de la comunicación, el ingenio y la coordinación, no de la fuerza o la velocidad.
1. Una tarea que no se puede hacer solo
Son atracciones diseñadas para que el grupo tenga que ponerse de acuerdo sobre la marcha. Sin eso, no pasa nada. Y el formato es ligero y sin estrés.
Qué proponemos: Human Joystick. Un personaje en pantalla controlado por todo el equipo, que se convierte en un joystick humano. Para que el personaje gire a la izquierda, 15 personas tienen que coordinar los movimientos del cuerpo. Enseguida aparece alguien que cuenta «a la de tres». El resto se ríe y colabora, porque no hay otra forma.
2. Risas compartidas que acortan distancias
A veces, lo mejor que puedes dar a tu equipo es un motivo para reírse juntos. De algo que no sea una diapositiva de PowerPoint. El humor ayuda a acortar distancias y a aplanar la jerarquía.
Qué proponemos: concursos basados en asociaciones, no en conocimientos.
- ¿Qué dice la gente? (Family Feud). Aquí no se trata de dar la respuesta correcta, sino de adivinar qué respondieron los demás. El equipo tiene que deliberar: «¿Qué animal que empiece por C habrá puesto la gente?». Las respuestas absurdas relajan la tensión mejor que cualquier discurso.
3. Una obra común que se ve al final
La gente se siente unida cuando crea algo en conjunto. Una tarea creativa con un resultado visible al final da al equipo un motivo de orgullo.
Qué proponemos:
- FotoMozaika. Cada empleado se hace una foto que se convierte en una pequeña pieza de una gran imagen, por ejemplo el logo de la empresa o el lema del evento. Todos ven cómo, a partir de fotos sueltas, se forma el conjunto.
- Talleres Art & Wine. Pintar con vino es solo la excusa. En la práctica son dos horas en las que la gente charla, bromea y pasa junta por un proceso creativo. En lugar de estar sentada con rigidez en las mesas del banquete.
Un concurso creativo con lo que haya a mano
Para una obra común también sirven concursos creativos sencillos. Por ejemplo: «Rodad un anuncio de un minuto de nuestra empresa usando solo los objetos de esta mesa».
4. Un juego que, de paso, enseña
El team building también puede tener un objetivo estratégico. Por ejemplo, implantar los nuevos valores de la empresa, una formación de producto o la integración tras una fusión. En lugar de una charla, puedes convertirlo en un juego.
Qué proponemos: Olimpiada temática o juegos personalizados para eventos. Preparamos un concurso o una aplicación con preguntas sobre la nueva estrategia, la historia de la empresa o el producto. Los equipos compiten en un ambiente amistoso y, de paso, fijan la información clave. Aprender jugando, pero para adultos.
5. Team building tranquilo para quienes no soportan el ruido
No todo team building tiene que ser ruidoso y competitivo. A veces la gente se conoce mejor cuando puede bajar el ritmo y hablar en grupos pequeños. Las personas introvertidas son las que más lo agradecen.
Qué proponemos: talleres creativos y de relajación.
- Talleres Bosque en un Frasco. Plantar y componer un pequeño jardín en vidrio relaja. Las conversaciones en la mesa surgen solas, sin presión.
- Manufactura de Aromas. Crear velas de soja o perfumes implica los sentidos y favorece una conversación tranquila.
Empieza por el problema del equipo, no por la lista de atracciones
El team building no es un punto del programa que tachar. Un team building bien diseñado es una herramienta de RR. HH.
Al elegir una atracción, no preguntes qué está de moda. Pregunta qué problema del equipo quieres resolver. ¿Falta comunicación? Funciona el Human Joystick. ¿El ambiente es rígido? Apuesta por ¿Qué dice la gente? (Family Feud). ¿La gente está estresada? Elige talleres. ¿Quieres que se sientan parte de un todo? Encarga una FotoMozaika. Así el team building deja de ser una palabra que hace poner los ojos en blanco y empieza a dar resultados reales.
¿Quieres un team building al que la gente vaya con ganas?
Háblanos de tu equipo: cuántos sois, cómo os lleváis y qué quieres cambiar. Escríbenos y elegiremos atracciones que de verdad lo unan.



